Los objetivos de la Fundación se concretan en mantener viva la memoria de Ernest Lluch, su pensamiento y su obra, así como en fomentar el diálogo entre los ciudadanos de Cataluña, España y Europa.

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Miquel Serra y Guillem Martí, o el premio convertido en novela

 

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 Desde la Fundación Ernest Lluch se pretende impulsar y ayudar a la investigación, especialmente en los campos de la economía, la historia y las ciencias sociales en su conjunto. Con este objetivo cada año se convoca conjuntamente con la Facultad de Políticas de la Universidad Pompeu Fabra, el Premio Ernest Lluch de Ciencias Sociales y Políticas, destinado al alumnado de bachillerato de los institutos y centros educativos catalanes. Este año se ha abierto la décima convocatoria de un premio que pretende servir de estímulo para los estudiantes pre-universitarios  en pro del trabajo riguroso. Es por este motivo que año tras año ambas instituciones trabajamos para poner en valor los trabajos de investigación evaluados en 2º de Bachillerato y premiar el mejor.

Esto mismo se pretendía hace diez años atrás cuando se premió el trabajo "Miquel Serra y Pàmies, la historia de un olvido", de Guillem Martí, entonces bachiller, hoy escritor que ilusionado presenta su primera novela.El resultado es "Cremeu Barcelona", la apasionante novela que descubre Miquel Serra y Pàmies, como el héroe inesperado que salvó una ciudad. Como ha dicho el propio autor en varias entrevistas se trata del relato novelado de la investigación iniciada de adolescente en el Instituto y que fue premiada con el Premio Ernest Lluch de Ciencias Sociales y Políticas, el 5 de julio de 2006. Una novela que narra como Miquel Serra y Pàmies -consejero de la Generalitat y tesorero del PSUC y bisabuelo del autor-recibió la orden de quemar Barcelona tras la derrota republicana. 'Cremeu Barcelona' es una historia de desobediencia y de un olvido como ya se indicaba en ese trabajo de investigación temprano. Una satisfacción grande la de Guillermo que ha querido agradecer públicamente el papel de la Fundación Ernest Lluch y de la UPF en el reconocimiento de una tarea que prolongada y mejorada ha acabado dando unos frutos que esperamos se traduzcan en placenteras lecturas.