Los objetivos de la Fundación se concretan en mantener viva la memoria de Ernest Lluch, su pensamiento y su obra, así como en fomentar el diálogo entre los ciudadanos de Cataluña, España y Europa.

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LLUÍS ARGEMÍ D\'ABADAL   Tanto la Universidad de Barcelona [1], como la Asociación Ibérica [2] de Historia del Pensamiento Económico -de la que era uno de los principales impulsores- cómo la Fundación Ernest Lluch, para no alargar más la e

LLUÍS ARGEMÍ D\'ABADAL   Tanto la Universidad de Barcelona [1], como la Asociación Ibérica [2] de Historia del Pensamiento Económico -de la que era uno de los principales impulsores- cómo la Fundación Ernest Lluch, para no alargar más la e
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	LLUÍS ARGEMÍ D\'ABADAL 

	 
Tanto la Universidad de Barcelona [1], como la Asociación Ibérica
[2] de Historia del Pensamiento Económico -de la que era uno de los
principales impulsores- cómo la Fundación Ernest Lluch, para no
alargar más la e

LLUÍS ARGEMÍ D'ABADAL

 
Tanto la Universidad de Barcelona, como la Asociación Ibérica de Historia del Pensamiento Económico -de la que era uno de los principales impulsores- cómo la Fundación Ernest Lluch, para no alargar más la enumeración de instituciones dedicadas en busca de las que formaba parte, reciben un duro golpe con la muerte de Lluís Argemí d'Abadal (Barcelona, 1945-2007), el pasado 14 de marzo. Especialista en agronomía y pensamiento fisiócrata y, en general, en el estudio de las escuelas de pensamiento que basaban en la tierra y la agricultura el origen del excedente económico y la riqueza, extendió sus estudios a los economistas radicales norteamericanos, Marx y los autores marxistas, Piero Sraffa, John Maynard Keynes y las teorías más modernas postkeynesianas. El profesor Argemí era un verdadero pozo de sabiduría sobre el pensamiento español y europeo del siglo XVIII, y eso no fue ningún obstáculo para su compromiso político ya durante la época de la dictadura, como militante del PSUC (por ejemplo: trabajó para la comisión económica que asesoraba al comité central) y, en general, como hombre comprometido con las corrientes de izquierda, desde una mentalidad siempre abierta y sin practicar sectarismos estériles. Argemí, bien dotado para la pedagogía, era generoso, amable, afable y extraordinariamente asequible. No hacía ostentación de nada, y era amigo leal de sus amigos, entre ellos Ernest Lluch, con quien compartió la investigación sobre la agronomía y la fisiocracia en España. Lluch se entusiasmó cuando Argemí descubrió que Cantillon era quien pagaba en 1714 a las tropas inglesas que combatía contra las tropas francesas del duque de Berwick (que se llamaba James FitzJames Stuart, nombrado grande de España por Felipe V, título que por cierto han heredado los duques Alba de Tormes) durante la guerra de Sucesión.

Argemí, además de ser a la vez de talante sencillo y un científico culto e inteligente, era dos cosas que hoy cuesta mucho encontrar: una buena persona y un hombre honestamente de izquierdas. La historia del pensamiento económico catalán, la historia de las ideas acaban de perder uno de sus más destacados cultivadores.

 

Fundación Ernest Lluch

Comisión Académica

 

*Lluís Argemí era miembro del Patronato y de la comisión académica de la Fundación Ernest Lluch y había sido el tutor de los trabajos de los dos primeros premiados con la Beca de Recerca Ernest Lluch.