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CREENCIAS, RELIGIÓN Y ESFERA PÚBLICA: UNA REFLEXIÓN PARA EL SIGLO XXI  La sociedad catalana, como la del conjunto de Europa, es cada vez más diversa y rica en matices, y convive en un marco religioso muy diferente al que caracterizó el siglo XX

CREENCIAS, RELIGIÓN Y ESFERA PÚBLICA: UNA REFLEXIÓN PARA EL SIGLO XXI  La sociedad catalana, como la del conjunto de Europa, es cada vez más diversa y rica en matices, y convive en un marco religioso muy diferente al que caracterizó el siglo XX
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	CREENCIAS, RELIGIÓN Y ESFERA PÚBLICA: UNA REFLEXIÓN PARA EL SIGLO
XXI 

La sociedad catalana, como la del conjunto de Europa, es cada vez más
diversa y rica en matices, y convive en un marco religioso muy
diferente al que caracterizó el siglo XX

CREENCIAS, RELIGIÓN Y ESFERA PÚBLICA: UNA REFLEXIÓN PARA EL SIGLO XXI 

La sociedad catalana, como la del conjunto de Europa, es cada vez más diversa y rica en matices, y convive en un marco religioso muy diferente al que caracterizó el siglo XX. El actual mapa de las religiones nos da buena muestra de este hecho, al mismo tiempo que interpela al diálogo constante entre los representantes de todas las confesiones y las administraciones públicas para conciliar políticas públicas que hagan posible la libertad de culto, el respeto a la diversidad y al mismo tiempo mantengan inalterable el principio de separación entre Iglesia y Estado, baluarte de las sociedades y estados de derecho democráticos. 

Como respuesta y consideración al pluralismo religioso existente en la Europa de hoy, a menudo se apela a la separación Iglesia y Estado como un principio justificativo que permite tratar de manera igual a todas las comunidades religiosas, para garantizar la libertad de conciencia y de religión. En este sentido nace la consideración de que la legitimación política del Estado debe ajustarse a fundamentos no religiosos surgidos de la práctica constituyente de la ciudadanía. Sin embargo, hay quien considera que el carácter secular del Estado, a pesar de ser una condición necesaria, no es suficiente para garantizar esta libertad religiosa, ya que no basta con que la autoridad estatal reconozca la pluralidad, sino que hay que velar por ella. Y alejados de estas posiciones encontramos las tesis laicistas, que también afloran en el contexto actual y que han disfrutado de cierto eco mediático. 

Partiendo de estas consideraciones y de la realidad social y religiosa de hoy, se trata de debatir en torno de estas cuestiones e intentar responder a una doble pregunta: ¿qué pueden pedir las religiones en un estado democrático? ¿Y qué tiene que pedir y permitir el estado democrático a las religiones? Con el objetivo de reflexionar y debatir sobre el papel, incidencia y alcance de las religiones y las creencias en la sociedad de hoy en el marco de los estados de derecho y democráticos, Creencias, religión y esfera pública: una reflexión para el siglo XXI, es el tema que centrará el interés de la VI Jornada Ernest Lluch de Torroella de Montgrí, que organizan el Museu de la Mediterrània y la Fundación Ernest Lluch y que tendrá lugar el próximo sábado 3 de octubre de 2009 (ver programa). Para la ocasión, contaremos con la experiencia y conocimiento de tres conferenciantes, que desde puntos de vista diferentes pero complementarios expondrán sus reflexiones en torno a estas cuestiones.