Los objetivos de la Fundación se concretan en mantener viva la memoria de Ernest Lluch, su pensamiento y su obra, así como en fomentar el diálogo entre los ciudadanos de Cataluña, España y Europa.

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CONMEMORACIÓN DE UN ACUERDO HISTÓRICO En el salón de reuniones del Palacio de la Moncloa, los dirigentes políticos de la transición democrática rubricaron el 27 de octubre de 1977, su decisión de aunar voluntades para afrontar la crisis econó

CONMEMORACIÓN DE UN ACUERDO HISTÓRICO En el salón de reuniones del Palacio de la Moncloa, los dirigentes políticos de la transición democrática rubricaron el 27 de octubre de 1977, su decisión de aunar voluntades para afrontar la crisis econó
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	CONMEMORACIÓN DE UN ACUERDO HISTÓRICO

En el salón de reuniones del Palacio de la Moncloa, los dirigentes
políticos de la transición democrática rubricaron el 27 de octubre
de 1977, su decisión de aunar voluntades para afrontar la crisis
econó

CONMEMORACIÓN DE UN ACUERDO HISTÓRICO

En el salón de reuniones del Palacio de la Moncloa, los dirigentes políticos de la transición democrática rubricaron el 27 de octubre de 1977, su decisión de aunar voluntades para afrontar la crisis económica en que se hallaba el país y construir los cimientos del juego político. El nuevo ministro de Economía, Enrique Fuentes Quintana, ante los indicadores demoledores -la inflación había alcanzado el 40% a mediados del año 1977- propuso a todas las fuerzas políticas y sindicales un pacto. Durante el mes de septiembre los representantes de todos los partidos en el Congreso de los Diputados, se reunieron con la finalidad de consensuar medidas económicas que comprometieran a todas las fuerzas sociales. Ernest Lluch fue un activo participante en la elaboración técnica de aquellos acuerdos a los que aportó su capacidad como economista y como responsable técnico, así como su talante dialogante y su propensión constante al consenso y el acuerdo. Los efectos de los Pactos de la Moncloa fueron positivos en algunos sentidos y menos en otros, pero en 1977 la inflación acabó el año en el 26,4% contra las previsiones del 80% y en 1978 en el 16%, las reservas de divisas duplicaron y las cuentas de las empresas empezaron a mejorar y emprendieron el camino hacia los beneficios. Los Pactos de la Moncloa inauguran una política de consenso entre los principales partidos, imprescindible para garantizar al gobierno el clima de tranquilidad necesario para afrontar medidas de ajuste económico. Simbolizan igualmente una línea de acción conjunta de las fuerzas políticas para la consecución del cambio político. 
Casi 30 años después de aquel esfuerzo de diálogo, en un momento en que el clima político parece estar lejos de aquella responsable construcción del consenso, la Fundación Ernest Lluch se plantea la necesidad de recordar aquellos pactos y su significación, así como de reivindicar la excelencia de una cultura política basada en el acuerdo y el bien común.